El estaño es un metal blando de color plateado, que presenta una muy buena resistencia a la corrosión atmosférica, a los ambientes húmedos, así como a las soluciones acuosas neutras. A través del tratamiento, el metal base se reviste de una capa de estaño que lo protege frente a agresiones externas.

Este proceso electrolítico se utiliza principalmente para contactos eléctricos, dadas sus excelentes propiedades de conductividad y soldabilidad. Por otra parte, posee propiedades antioxidantes y anticorrosivas y también mejora el contacto eléctrico y la calidad de inserción. El aspecto de las piezas estañadas es brillante y dúctil y son fácilmente soldables.

El recubrimiento estañado es muy común en la industria eléctrica y automovilística, aunque está presente en diversos sectores debido a su alta conductividad eléctrica y sus propiedades anticorrosivas.